Por. Ale Zenteno – Diseñadora web especializada en Squarespace.

En el mundo de los negocios online hay una estrategia de marketing en boca de casi todos los expertos: el marketing de contenidos.

Todo lo que consumimos en internet son contenidos, todo. En diversos formatos y por distintos medios, todo es contenido, y por ello, es el medio ideal para construir audiencias online.

Crear contenidos es el pan de cada día de aquellos que buscamos posicionar nuestro emprendimiento en internet.

Algunos creamos contenidos redactando artículos y grabando videos para publicar en nuestro blog o canal de YouTube, otros prefieren iniciar un podcast, otros crean contenido especialmente curado para las distintas redes sociales como Facebook e Instagram.

Cada formato o plataforma tiene sus pros y sus contras, sin embargo, los requisitos indispensables son 3:

  1. Que el contenido sea de calidad.
  2. Que vaya dirigido a un público objetivo, bien definido.
  3. Qué la publicación de contenidos se haga de manera regular.

Vamos a extender un poco más cada punto, ¿me acompañas?

  1. ¿Qué caracteriza al contenido de calidad?

Cuando se habla de crear contenidos de calidad o de valor, se hace referencia a contenidos que cumplen la función de educar, entretener y/o inspirar. Cuando al menos uno de estos 3 componentes está presente en la ecuación, otras cuestiones técnicas tienden a pasarse por alto como, por ejemplo, que no cuentes con un estudio de grabación profesional, o si por ahí, te comiste una coma en el texto de tu último artículo.

Los beneficios:

Hacer crecer una audiencia poniendo empeño en crear contenidos de valor es una de las mejores estrategias a largo plazo, por las que puedes apostar, pues te ayuda a cultivar una comunidad de seguidores verdaderamente fiel, agradecida y dispuesta a recomendar y compartir lo que haces.

  • ¿Cómo está eso de un público objetivo bien definido?

Aquí siempre pienso en la cita de mi mentora (aunque ella no lo sepa), la business coach Marie Forleo: “Si le hablas a todos, no le hablas a nadie” o, dicho coloquialmente, “El que mucho abarca, poco aprieta”. Es vital determinar al tipo de audiencia que queremos atraer.

En el entendido de que es imposible que lo que hacemos sirva, divierta o inspire a todo el mundo, debemos conocer a profundidad al tipo de persona a la que sí podemos impactar. ¿A qué se dedica? ¿Dónde vive? ¿Qué problemas le agobian? ¿Qué le da felicidad, tristeza o rabia?

La clave es ahondar en su mente para conocer aspectos emocionales. No te quedes únicamente en cuestiones demográficas.

Los beneficios:

Te resultará mucho más fácil encontrar nuevas ideas para crear contenidos verdaderamente útiles y emocionantes, a la vez que el impacto de cada pieza de contenido será mayor.

Además, te posicionarás como una persona especializada y será más fácil que la gente identifique de qué va tu mensaje.

  • Publicar de manera regular, como, ¿todos los días…?

Depende del formato y la plataforma que elijas para compartir contenidos.

Por ejemplo, el contenido compartido en redes sociales tiende a tener una vida más corta y los algoritmos están diseñados de forma que para estar presente, la publicación de contenidos debe hacerse varias veces por semana. Sólo recuerda, calidad sobre cantidad. Postear por postear cualquier cosa en redes sociales bien te va valiendo como no postear nada.

Los contenidos creados para ser descubiertos por buscadores como Google o Youtube tienden a dar más rendimiento, aunque son más difíciles de crear y toma más tiempo posicionarse. Un buen arranque es un video, artículo o episodio de podcast a la semana, quincenalmente como mínimo.

La constancia es el lado menos ameno del marketing de contenidos, pues toma dedicación y tiempo. Por ejemplo, yo puedo decir que me encanta publicar nuevos artículos en mi blog, pues de verdad me apasionan los temas que trato ahí, sin embargo, hay semanas donde entre los proyectos, los correos y la creación de contenido, sencillamente quiero volverme loca. En mi caso, soy solo emprendedora, y me gusta serlo, así que, me toca lidiar con ello; en el caso de que cuentes con un equipo, es una tarea que puedes delegar.

Los beneficios:

Muchos, a continuación, te comparto 3 que me encantan:

Primero, tu audiencia sabe que cuenta contigo. Comenzará a esperar, buscar y compartir tu contenido fresco.

Segundo, la práctica hace al maestro. Tus contenidos irán mejorando una pieza a la vez, ya sea la forma en que redactas, tu soltura frente a la cámara o tu dicción, etc. Asimismo, dominar el ritmo de tu calendario editorial sólo vendrá a base de constancia.

Tercero, todas las plataformas premian la constancia. Desde Google hasta Instagram. ¿Hay casos de suerte donde un solo contenido se vuelve viral y la exposición de su creador explota? Los hay, sin embargo, son casos contados y para mantener a una audiencia y fidelizarla, habrá que seguir compartiendo valor.

En resumen:

Conoce a tu público y trata de servirle de la mejor manera posible. Si haces de esto la médula de tu marketing de contenidos, todas las piezas irán tomando su lugar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .