Mario Alberto Hernández – Mi pasión es la transformación de personas y empresas, Coach & Business Developer

“Hacer lo imposible es una forma de diversión”.

Walt Disney

En los años que llevo trabajando como coach de negocios, he visto a muchos líderes de empresas que por jerarquía tienen el control, autoridad y peso específico, para la toma de decisiones; sin embrago al igual que un ratón que asusta a un elefante, ocasionalmente los aterroriza un detalle, una minucia y aunque no es la generalidad, prácticamente siempre sucede.

Yo defino en los entrenamientos a líderes, al liderazgo como:

La capacidad de propiciar el éxito

Y asumo que para que un líder logre serlo debe tener las dimensiones del líder, es decir cinco características especiales y bien desarrolladas –a nivel inconsciente- de cada una de ellas, un líder debe ser:

Buen comunicador. Es decir debe saber comunicar al equipo las buenas y las malas noticias, ser claro y objetivo en las instrucciones y al dar retroalimentación debe ser asertivo y saber obtener nuevos desempeños de su personal.

Ético. Ante todo, tener valores propios que rijan su vida y respetar los de la organización, incluso debe saber “pasar” estos valores al resto del equipo.

Productivo. Nadie quiere a un jefe que monitoree el trabajo, de ordenes y/o regañe al equipo, sino a un personaje que sepa poner el ejemplo siendo productivo, en esta parte viene la pregunta clásica: “¿Cómo le enseñas a alguien a barrer?: Barriendo”.

Motivador. No se trata de que a todo le vea lo bueno, que no sepa regañar o que permita cualquier desavenencia en la organización, sino por el contrario, un líder motivador debe saber involucrarse con su equipo, al grado de conocerlo y de ahpi saber qué lo motiva; si el padre de familia que tiene dos hijos ambos son diferentes ¿qué decir de un jefe que tiene empleados y si no los conoce, cómo motivarlos?

Multiplicador. Finalmente un buen líder debe saber crear otros líderes, desarrollándolos y sabiendo delegar.

Estas dimensiones del liderazgo tienen que ver directamente con las creencias que cada persona en autoridad o jefe, tienen al respecto de: sí mismo, los significados de cada concepto, la intensión personal en el puesto, si visión de poder el papel que juegan los otros, el tiempo y el mundo.

A todo esto se le conoce como la Matrix en la teoría de Michael Hall[1] pero que aquí desmenuzare poco a poco, ya que el trabajo de un líder es complejo.

Un tercer aspecto que hay que tener en cuenta es el “lugar en el que gravita la autoridad en la organización”, por autoridad quiero decir alguien que detenta poder o es nombrado jefe, ya que se encuentra entre los subordinados que están al pendiente de sus errores y debajo de los dueños de la empresa, socios o consejo administrativo; que esperan grandes resultados de él.

Tomando en cuenta las dimensiones del líder, la matriz mental que mantiene y el lugar donde gravita, parece que el liderazgo no es cosa fácil y en realidad no lo es. Por esta razón el término se ha subestimado y su importancia se ha difuminado en talleres o conferencias dirigidas a motivar el liderazgo, en vez de comprenderlo como una amalgama de estrategias mentales, actitudinales y de desempeño, que confluyen para propiciar el éxito de la organización.

Esto es, una organización que desee destacar o las que ya lo hacen, han completado estos aspectos en forma de una creencia sobre sí misma que sostiene los comportamientos de los empleados, mediante una cultura laboral que permite y propicia las dimensiones del liderazgo, desde el reclutamiento y selección hasta los planes de vida y carrera dentro de la organización; por otro lado los jefes y mandos medios están motivados por el sistema de creencias que dan forma a la empresa y finalmente se refleja en un estado gravitacional no tensional, sino de alta creatividad para desarrollar la misión del puesto.

Todo esto es “hacer lo imposible”, como dijera Walt Disney; hoy en día parece imposible organizar generaciones en torno a una visión de negocios que permitiera alcanzar objetivos comunes, parece que hablamos un idioma cada uno, por culpa del consumo de tecnología unos nativos tecnológicos y otros llegamos a dichas aldeas.

Por ello queda el único recurso atemporal: la mente humana. ¿cómo desarrollar sinergias para que los diferentes personajes que son el Líder, se desarrollen? ¿En qué debe enfocar su visión la empresa, el grupo y cada individuo para desarrollar un ecosistema innovador? ¿Cómo funciona la matrix para la obtención de resultados? ¿Qué hay más allá de la empresa como la conocemos hasta hoy? ¿Qué papel juega el líder en este modelo multiplicador de oportunidades?

Lo resolveremos en la siguiente entrega.

Mándame tus comentarios y sígueme


[1] The Matrix Model, The premier systems modelof Neuro-Semantics. Michael Hall PhD. International Society of Neuro-Semantics, 2016

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