Las acciones dicen mucho más que mil palabras, muy cierto es que podemos hablar maravillas de nosotros mismos, de una empresa, de un producto, pero todo eso se puede ver empañado con un solo error, de esos que llamamos IMPERDONABLES.

La ética es uno de ellos, y bien decía en la universidad mi profesor de Ética, Eduardo Bienvenú, solo existen 2 palabras que salvarán o hundirán tu ética profesional y personal: SI y NO.

En el mundo de los negocios como en otros ambientes, nos enfrentamos a disyuntivas, que nos pueden hacer sucumbir y fallar.

 “El momento mágico donde un sí o un no, puede cambiar el rumbo de mi existencia” –

Paulo Cohelo,

Efectivamente una decisión equivocada o acertada puede cambiar nuestro rumbo laboral, profesional e inclusive personal, existen decisiones desafortunadas, que pueden llevarnos a perder credibilidad y respeto.

Te daré 5 consejos que puedes tomar en cuenta antes de caer en la tentación de faltar  a tu ética y faltonear a tu empresa, proyecto e inclusive a ti mismo.

1. Se coherente:

Para ser ejemplo de rectitud, honestidad y compromiso, existen 3 cosas que debes poner en práctica: pensar, decir y actuar coherentemente.

2. Respeta tus decisiones:

Hoy en día no existen nada más devaluado que el compromiso de palabra. Te has dado cuenta que hoy todo el mundo necesita un papel firmado, una correo de evidencia, una aceptación o negación por escrito ¡¡¡wtf !!!.  Si tú quieres marcar la diferencia, dale valor a tu palabra.

3. Diferencia lo correcto de lo incorrecto:

Situación verdaderamente fácil de identificar, pero difícil de llevar a la práctica. Es muy sencillo determinar límites, todo aquello que atente contra tus valores personales, profesionales y que afecten tu empresa, no te dará buenos resultados.  Si realizas un balance de beneficios a corto plazo entonces solo es un espejismo, son acciones que pueden traerte muchos problemas en un futuro cercano.

4. La omisión es una muy mala aliada:

No te escudes en el “No sabía” “A mí jamás me dijeron” “Olvide preguntar eso” etc. La omisión es tan mala como la aceptación. Lo mejor es tener la respuesta correcta y determinante, aunque eso signifique perder un cliente, proveedor, socio, amigo o familiar.

5. No le pongas precio a tu reputación, prestigio y honor:

Créeme que nada valdrá tanto como el hecho de ser una persona íntegra. Siempre hay alguien dispuesto a pagar un precio, por ello no determines el costo de tus valores, esos son invaluables, tanto como tu persona, en realidad considero que no existe mejor satisfacción que rechazar una propuesta que no te hará sentir bien nunca.

Piénsalo 2 veces antes de perder algo tan valioso: tu honor.

Como siempre espero que este post te haya sido de utilidad, no olvides dejar tu comentario, ¡ME ENCANTARÁ LEERTE!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .